viernes, 9 de diciembre de 2016

Transformando un cubreradiador antiguo en una chimenea decorativa.


¿Cómo estáis? ¡bienvenidos a un nuevo tutorial!. 

Esta semana os traigo un proyecto especial navidad para crear un elemento decorativo que se ha convertido en el centro de atención de mi casa. No se a vosotros pero yo siempre soñé con tener una chimenea, y ya que no es posible tener una real he echado mano de la imaginación y he creado mi propia chimenea a partir de un cubreradiador antiguo.


Las chimeneas tienen una magia especial, dan elegancia y calidez a cualquier estancia, además hacen la función de consola pudiendo colocar objetos en su repisa.

Os dejo con una bonita colección de imágenes de chimeneas decorativas:

Imagen de Pinterest


 Imagen de Pinterest

Imagen de Pinterest


 Imagen de Pinterest

 Imagen de Pinterest

 Imagen de Pinterest

 Imagen de Pinterest

Imagen de Pinterest

La mayoría de los materiales utilizados en este proyecto son reciclados, como la lama de friso (también podéis usar madera de palé) o el cubreradiador. Ya sabéis que uno de los objetivos de este blog es dar segundas vidas a muebles que ya no tienen ningún atractivo.

Estos son los elementos que utilicé:

Cubreradiador antiguo


Lama de friso

 Listón de madera de pino

Tablero de madera de pino


Herramientas y otros útiles:

Sierra de calar, martillo, clavos, cinta métrica, masilla para madera, espátula, lija, brocha y pintura blanca.


Os cuento el proceso, lo primero que hice fue quitar el frontal al cubreradiador y dejé solo la estructura exterior.


Con la sierra de calar corté la madera horizontal que tenía en la parte de abajo, dejé dos trozos en los extremos para que la lama tengan más sujeción.



Medí el largo y el ancho del mueble y corté tres trozos de lama, dos más largos para los lados y uno más corto para el hueco que queda en la parte superior.


Uní las lamas a la estructura con clavos pequeños. Con la ayuda de una punta más grande introduje el clavo, para embutirlo en la madera, así luego podremos disimularlos con masilla y no se apreciaran las cabezas.



También corté un trozo de listón para hacer más ancha la parte superior.


Y lo clavé por la parte interior del cubreradiador.



Para conseguir un aspecto más elegante corté cuatro trozos de lama y los clavé en la parte inferior a modo de rodapié.



Con masilla para madera cubrí los desperfectos y disimulé las cabezas de los clavos.


Y pasé la lija para dejar toda la superficie uniforme.



El último paso fue pintar, le di dos manos de pintura blanca mate, es una pintura que cubre mucho por lo que no necesité imprimación.




Para acabar le coloqué un sobre de madera de pino natural.

Y este es el resultado final, una chimenea decorativa con aire nórdico que me ha servido para crear un rincón especial para estas fiestas, donde Papa Noel podrá dejar los regalos y donde le espera un chocolate calentito para afrontar la larga noche .  


Varios de los complementos que utilicé para decorar la chimenea son de la tienda Aire de Fiesta, como las guirlandas y los hilos dorados que coloqué en el centro de velas.

Está bonita corona de mimbre también la compré en su web, la adorné con mariposas y acebo para integrarla con la decoración.

En su tienda on line podreis encontrar infinidad de productos para estas fiestas e ideas para decorar cualquier ocasión especial. 


Espero que hayáis disfrutado con este tutorial y sobre todo que paséis unas Felices Navidades.

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 ¡Nos vemos el próximo año!, ¡Feliz 2017! 

viernes, 11 de noviembre de 2016

DIY: Candelabros de madera con efecto decapado.

¡Hola a todos! esta semana os traigo un proyecto de diseño y bricolaje low cost que consiste en realizar unos bonitos candelabros de madera :).


Las velas son elementos que crean ambientes mágicos y acogedores, forman una atmósfera hogareña y hay quien dice que purifican la energía. Las podemos utilizar tanto en el interior para dar calidez a nuestra casa o un toque especial a algún rincón que queramos darle mayor impacto visual y también en el exterior para iluminar una cena romántica o una fiesta nocturna.

Un objeto decorativo que le da un plus de sofisticación a los centros con velas son los candelabros, en las últimas décadas cayeron bastante en desuso pero a día de hoy resurgen con nuevas formas y materiales: madera, escayola, metal, cristal, piedra…

En el mercado podéis encontrar desde modernos y minimalistas hasta los mas clásicos y románticos.


Imagen de Pinterest

Imagen de Pinterest

Imagen de Pinterest

Pero yo en este post os doy la posibilidad de crear vuestros propios candelabros y os explico cómo los realicé de una forma muy sencilla, con piezas que podemos encontrar en cualquier centro de bricolaje.

Los materiales que utilicé fueron:

Tres patas torneadas de madera

Piezas de madera de pino de forma redonda

Herramientas y otros útiles:
Sierra de calar, lapiz, papel de lija, cola para madera, brocha y pintura. 


En unos restos de tablero de madera de pino que me sobraron de un proyecto anterior marqué dos circunferencias de 10 cm de diámetro.


Y en otro dos de 6 cm de diámetro.


Los corté con la sierra de calar.



En un centro de bricolaje compré unos círculos de madera pequeños de 4 cm de diámetro (los venden en bolsitas de diez unidades).


Y 3 patas torneadas de madera. El importe de todo no superó los 5 euros.  


Le di una pasada con la lija a todas las piezas para dejar la superficie lisa y que la pintura adhiera mejor. A continuación las fui pegando con cola para madera formando columnas y las dejé secar durante unas horas.



El último paso fue pintarlos, de base utilicé una pintura plástica gris mate, con una capa fue suficiente.


Para finalizar y darle un aspecto decapado le di una veladura con pintura blanca, utilicé una brocha pequeña que estaba bastante usada y con los pelillos separados para que los brochazos queden mas desiguales.

Las cerdas de la brocha tienen que estar completamente secas y solo se carga una pequeña cantidad de pintura en las puntas. 


Con suavidad y sin prisa se dan pasadas en la misma dirección. Es mejor usar muy poca cantidad de pintura y si fuera necesario aplicar más.


A continuación antes que seque le pasaremos un trapito de algodón para quitar el exceso y difuminar los brochazos. Si la superficie ha quedado muy blanca podéis pasarle por alguna zona una lija de grano fino para desgastar y que se vea más el fondo.


Mi consejo es que si es la primera vez que utilizáis esta técnica la hagáis primero en algún trozo de madera para probar, luego en una pieza pequeña como un pie de lámpara o marco de fotos y cuando ya tengáis más destreza animaros con un mueble grande, en el momento que le cojáis el truquillo es súper fácil, solo hay que practicarla un poco. 


Os dejo con algunas imágenes de la cómoda donde los coloqué que espero que os gusten y aprovecho para mostraros algunas de mis últimas compras.


La lámpara de formas orgánicas, el colgante del corazón, el portafotos decapado y la bandeja con las esferas azules son de GoyArt. Tienen venta on line pero a mi me gusta pasarme de vez en cuando por la tienda que tienen en el Centro Comercial 3 Aguas de Alcorcón (Madrid) para ver su exposición, ademas siempre estan dispuestos a asesorarte y facilitarte la compra, en este caso me atendió Bárbara muy amablemente :).



Ya sabéis por otras ocasiones que tengo debilidad por el color turquesa y estos nuevos objetos decorativos encajaban muy bien en este rinconcito del dormitorio inspirado en el mar.


Los cuadros están creados por mi, pintados en acuarela y representan el océano de forma abstracta.


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¡Hasta otro ratito, nos vemos muy pronto!